¿Quién fue Remigio Soler?

Conoce al maestro artesano que da nombre a nuestra comisión, un creador que transformó la tradición del cartón y la madera en puro arte vanguardista. Su espíritu innovador y atrevido lo convierten en el símbolo ideal para encender la fiesta en un barrio tan joven y cosmopolita como el PAU 5.

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De los cómics en Barcelona al amor por la «Terreta»

Nacido en el año 1932, la infancia de Remigio no fue fácil: tras quedar huérfano a una edad muy temprana, creció en las instalaciones del Hogar Provincial de Alicante. Sin embargo, su inmenso talento natural y su curiosidad por las formas le abrieron un camino de luz. Gracias a su tenacidad, consiguió becas para formarse en la Escuela de Artes Aplicadas y posteriormente en Madrid.

Con solo 18 años, el joven artista hizo las maletas rumbo a Barcelona para ampliar sus horizontes artísticos, donde llegó a compaginar sus estudios dibujando cómics para gigantes editoriales de la época, como Bruguera. Pero el magnetismo de sus raíces era demasiado fuerte; la llamada de su querida «Terreta» y su devoción por Les Fogueres de Sant Joan lo empujaron a regresar a Alicante para dedicarse a construir los monumentos que tanto admiraba desde niño.

El escultor vanguardista que revolucionó la fiesta

Para entender la obra de Remigio, hay que saber que él se consideraba a sí mismo, por encima de todo, un escultor. Esta perspectiva única cambió las reglas del juego en las calles de Alicante. Como no era un pintor tradicional de telones, revolucionó la estética de las hogueras sustituyendo las clásicas pinturas de fondo por impresionantes relieves escultóricos tridimensionales. Además, innovó pintando sus figuras al óleo, lo que otorgaba a sus ninots un realismo y una riqueza de colores que lo diferenciaban del resto.

Con el paso de los años, su mente creativa no se estancó. Remigio evolucionó su arte hacia el modernismo, utilizando formas figurativas muy atrevidas que rozaban la abstracción. Su obra cumbre llegó en 1976 con la hoguera especial «La contaminación»; un monumento tan vanguardista y rompedor que no solo le dio el ansiado Primer Premio Especial, sino que sentó las bases de un nuevo estilo artístico que redefiniría el concepto de la fiesta de cara al siglo XXI.

El alma de Remigio en el corazón del PAU 5

¿Por qué una comisión recién nacida elige a un artista clásico como emblema? La respuesta reside en su innegable carácter visionario. Remigio Soler fue un adelantado a su tiempo, un creador valiente que supo coger una tradición popular y darle una vuelta de tuerca para modernizarla por completo.

Ese es exactamente el latido del PAU 5: un barrio de nueva creación, dinámico, diverso y lleno de vecinos llegados de todas partes que busca construir su propia identidad. Abrazamos la tradición alacantina, sí, pero con una mirada fresca y cosmopolita. El estilo vanguardista, escultórico y atrevido de Remigio encaja a la perfección con la arquitectura y la energía de nuestras calles. Él llevó el arte moderno a la fiesta, y nosotros traemos la fiesta a la modernidad del PAU 5.

¿Sabías que…?
Durante la ajetreada ‘Plantà’ (los días previos en los que se monta el monumento en la calle) de la hoguera «Mitología» en el año 1973, ¡Remigio Soler se quedó atrapado dentro de su propia obra! El artista estaba subido en la parte más alta cuando colocaron el remate final, dejándolo encerrado en el interior de un gigantesco casco romano de madera y cartón. Tuvo que improvisar una salida de emergencia rompiendo la estructura desde dentro para que la grúa pudiera rescatarlo atado a una cuerda.